En esta etapa se llevan a cabo los principales pasos del Design Thinking: inmersión (entender el problema), definición (definir el problema a resolver), ideación (generar soluciones al problema definido) y prototipado (hacer tangibles y probar las ideas de solución).
Con las ideas de solución ya bien definidas, prototipadas y diseñadas, se recogen y analizan los requisitos. El equipo de ventas y los desarrolladores crean un documento con información detallada sobre la solución, enumerando todas las características del sistema que se creará. Si bien el cliente ha validado la etapa anterior (diseño), también es importante su veredicto final respecto a las funcionalidades incluidas en este documento de requisitos.
Es en esta etapa cuando empiezan a escribirse las primeras líneas de código. Como todo el sistema ya ha sido documentado (visualmente y arquitectónicamente), es responsabilidad de los desarrolladores crear el producto. Cabe destacar aquí el uso de metodologías ágiles para la mejor y más rápida creación del proyecto, como es la metodología Scrum, en la que se divide el proyecto en varias tareas (sprints) para realizar entregas más pequeñas, pero más eficientes, del producto al cliente y a las tiendas virtuales de aplicaciones.
Con la entrega e implementación del producto terminado al cliente, se inicia un periodo de mantenimiento del producto, es decir, realizar ajustes al sistema, en caso de ser necesario, para la mejor experiencia del usuario y cliente.
Estamos contigo en cada paso del camino.